La minería soporta el crecimiento de muchos países emergentes.

 

minerales- gema: dumortierita en cuarzo
Dumortierita en cuarzo. Foto MdC.
La industria tradicional y las nuevas tecnología generan una demanda de minerales que en la actualidad viene a poner en valor yacimientos anteriormente abandonados, como está ocurriendo en España, pero también y de forma cada vez más notablemente estructurada generan importantes inversiones en países que tienen importantes reservas de minerales y pocos recursos para poner en marcha proyectos que requieren inversiones millonarias.
Abundancia de recursos naturales y falta de medios financieros conforman un importante factor común en el crecimiento económico de muchos países, en todos los continentes aunque con especial incidencia en centro y sud América y África. Esto se debe a muchos factores entre los que podríamos destacar el agotamiento en las economías consolidadas de las reservas mineras y el mayor rigor en la concesión de licencias de prospección y explotación que también concurre en las economías más consolidadas, esta última circunstancia adquiere en muchos casos una relevancia fundamental. Ciertamente las civilizaciones más antiguas, que coinciden en muchos casos con economías consolidadas, se asientan en suelos agotados por la explotación milenaria de sus recursos y por otra parte sus legislaciones en lo relativo al medioambiente son normalmente más restrictivas. Esta sed de minerales no solo tendrá importantes implicaciones económicas en estos países, también tendrá y está teniendo importantes repercusiones sociales, políticas y medioambientales.
En este escenario, los países emergentes con riquezas minerales, compiten por captar inversión extranjera, en centro sur América tenemos por una parte países que como Chile, Perú ó México, tiene ya un nivel de inversión y producción importante que además parece avanzar, aunque lentamente a una mejora cualitativa en conceptos tan importantes como la optimización energética de las explotaciones o la mejor regulación medioambiental. Por otra parte tenemos a otros países que quieren subirse al carro entre ellos destacan Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana todos con importantes reservas minerales que han captado el interés de varias multinacionales. Y por último es importante tener en cuenta la demanda de litio y la necesidad imperiosa de establecer métodos de extracción que no recurran a las ineficientes lagunas de evaporación que además de recuperar una proporción bastante baja del litio contenido en los salares, son un importante problema ambiental. Pero lo cierto es que este metal puede ser uno de los recursos energéticos más importantes en un futuro que ya casi tocamos cuando encendemos nuestro móvil, portátil y para muchos ya supone la energía que mueve sus automóviles y en el llamado triángulo del litio, entre Argentina, Bolivia y Chile se encuentra más del 85% de las reservas conocidas en el planeta. De todas formas tanto las formas extractivas del litio como otras formas de almacenamiento y generación de energía están en constante evolución y el futuro resulta un tanto incierto porque aunque ya existe un método de extracción de litio que parece viable y sostenible, las multinacionales no terminan por decantarse por este “petróleo blanco” ante el posicionamiento de otras tecnologías. Las diferencias entre estas tecnologías son importantes, todos los sectores interesados en la energía eléctrica portable, las baterías, buscan menor tiempo de carga, mayor duración de carga, mayor número de ciclos carga – descarga, capacidad de reciclaje y por su puesto trasladar una imagen de energía limpia.
En las últimas décadas hemos visto como el ya complejo lenguaje asociado a todo lo relativo a la ciencia y en nuestro caso a la mineralogía, se ha visto incrementado con términos que han alcanzado cierta penetración fuera del círculo estricto del mundo minero. Términos como “minerales de sangre”, “antropoceno”, “minerales estratégicos”, se han incorporado al lenguaje de la calle y gracias a la facilidad de distribución del conocimiento y las noticias que nos han proporcionado las nuevas tecnologías, estos y otros “palabros” son totalmente comprendidos y usados por todos. Comprender el alcance de la problemática que plantea su existencia queda algo más alejado para casi todos nosotros y no es una cuestión de cultura o de seguimiento de los medios de información, la magnitud de muchos de los problemas asociados con la minería industrial mal planificada o interesadamente desestructurada son más conocidos por los pueblos que la sufren que por el resto de nuestra súper informada sociedad. Son por otra parte problemas bien diferentes como las mismas formas de explotación minera lo son.