Minerales, minas patrimonio cultural y codicia

La mina de Cerro Rico en Bolivia, Patrimonio de la Humanidad, necesita importantes intervenciones.
El patrimonio industrial y dentro de este el minero ha comenzado a recibir en las últimas décadas todo el interés que merece. En nuestro país son muchos los antiguos cotos mineros que en la actualidad se han convertido en parques temáticos, contienen museos o albergan eventos culturales. De esta manera la explotación del cinabrio en Almadén ha dejado paso a un parque temático con un museo, en las minas de La Unión de las que tantos minerales de colección siguen saliendo y que forman parte de importantes colecciones de minerales además de parque temático y museos existe una sala dentro del mismo corazón de una mina que acoge uno de los más importantes certámenes de cante flamenco.

La minería mueve al explorador y sin olvidar todas las desdichas que el descubrimiento de las Américas trajo a sus habitantes, fue con ellos con los que se comenzó hace cerca de 500 años con la explotación de la mina de Cerro Rico en Potosí, Bolivia, explotación que sigue sacando de las entrañas del cerro toneladas de plata, plomo y zinc. En 1987 la mina cuyo cerro forman parte del escudo de Bolivia, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Una reciente visita de inspección de la UNESCO a puesto en evidencia las enormes deficiencias de la centenaria explotación. Resulta imprescindible por la seguridad de los mineros y la conservación del paraje urgentes actuaciones de consolidación de pozos y oquedades, cambio del modelo de explotación y establecer un programa de recuperación medioambiental del cerro y su entorno.

Buscando responsabilidades mientras que la ministra de Culturas Elizabeth Salguero señala que según los estudios realizados por geólogos y topógrafos bolivianos las bocaminas se ha desarrollado siguiendo todas las direcciones de los filones en la mayor parte sin una planificación técnica. Para el presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras, Julio Quiñones los problemas tienen su origen en las épocas colonial, republicana y durante la nacionalización. Los cooperativistas comenzaron a explotar el cerro en 1985. Sin embargo y según diversas publicaciones el 90% de los cambios en la superficie del cerro se han producido a partir del 2000. El calentamiento global también es señalado por el jefe de los cooperativistas como responsable del estado del cerro, recuerda que hasta hace 5 años la cumbre estaba cubierta de hielo y que al desaparecer este se han abierto grietas y producido hundimientos.

El riesgo para los trabajadores es serio para tener una idea de los hundimientos el mayor de ellos tiene una envergadura de 50 metros y una profundidad de 1000 metros, Cerro Rico parece desplomarse y aunque los trabajadores lo saben pero el problema es que al menos el 70% de los potosinos que vive de la actividad minera.

No puedo dejar de pensar en el beneficio que han dejado a nuestra tienda de minerales el azufre cristalizado de Potosí, su magnetita y algún otro mineral, realmente la riqueza de esta tierra llega a todos